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ARCHIVO BOLAÑO 1977-2003 diputacio-de-barcelona
Titulo
ARCHIVO BOLAÑO 1977-2003
Idioma
Castellano / Español
Categoria
Arte
Editorial
DIP. DE BARCELONA
Paginas
156
ISBN
8498036518
Comentarios
1
Fecha
Etiquetas
Arte, Historia del arte, Colecciones de arte
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Descripción y Resumen

La exposición Archivo Bolaño 1977-2003 pretende acercarnos al personaje del escritor chileno Roberto Bolaño durante sus años de vida en Cataluña. Abre el camino a un conocimiento profundo de su fascinante obra, a través de manuscritos publicados e inéditos.

Información sobre el autor y escritor

Opiniones de los lectores

"Carta de ROBERTO BOLAÑO a MARIO SANTIAGOChère Mario: por fin noticias tuyas. De otras personas, siempre he aprendido pasajes, escenas probablemente apócrifas -o no- de tu vida, historias y anécdotas que a veces se refieren directamente a la mitología o al bestiario fantástico. Espero que a partir de ahora, o al menos durante algún tiempo, tenga la información de primera mano. La verdad es que hay tantas cosas que quiero decirte que no sé por dónde empezar, te las resumiré y te has dado cuenta de que estás leyendo uno de los poemas que enumera Adrian Henn. Digamos que es una tonsura. He estado muy enfermo. La enfermedad se ha vuelto crónica. En 1992 y 1993, fui hospitalizado seis veces. Las enfermeras me conocieron y celebraron mis llegadas y salidas con Anís del Mono, escribí poemas importantes y, sobre todo, leí Pascal Bruno y seguí viéndome asiduamente, más o menos una vez al mes: discutimos mucho pero la sangre nunca llega al río sino al cáliz de la amistad y el perdón, como dirían Montaigne o San Agustín o San Patricio o La Virgen del Abrigo de Pana.Lisa, su madre me dijo el 1 de enero de 1993, unas horas antes del levantamiento zapatista, que estaba casada y vivía en Florida. Hace años leí un poema de Rubén en una Casa de las Américas. En la nota bibliográfica, lo presentaron como un vate chicano. Puede ser un niño, pensé, pero no, era un chicano. Con Verástegui me escribo casi a diario. Dice que Perú lo está ahogando, que su sangre vasca le pide que regrese a España. Dice que en Perú no hay buenas librerías. Se separa de Carmen, se dedica a la lectura (y a la práctica, supongo), medio esotérica o esotérica, la Sra. Blavatsky y su banda. Tiene un libro, "Ética", de unas mil páginas, que publica en parte pero que quiere publicar en un solo volumen para horror de editores e impresores; también me escribió con Pimentel (le envié el Zorro hace unos meses), pero hace tiempo que no sé nada de él. Supongo que es por uno de mis poemas, Los Neochilenos, donde, al parecer, no hablo con el respeto debido a las putas de Molledo o a los soldados peruanos de la guerra chilena peruana o Dios sabe qué. Antes de cortar la correspondencia, me envió Tromba de Agosto, su último libro, en el que el prólogo, un tal Pablo Guevara, lo compara, supongo, con Vallejo en un ataque lírico. Oh, estos peruanos, de todos modos el viejo Pimentel sigue en pie, con Hora Zero (su amigo Tulio Mora publicó, a pedido de Jorge, una amable crítica a mi novela La senda de los elefantes) y los pocos fieles que le quedan, más sobre nuestro legendario Perú, el elogio de P. Guevara está por debajo del de los Verástegui, que están a la altura de Ezra Pound y ninguno otro. Eso es lo que llamamos objetividad crítica, ¿qué? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? Daniel Goldin. Lo último que supe de él fue que tuvo un horrible accidente, donde murió Norman (¿así se llamaba?), el amigo o ex-amigo de Claudia Kerik o lo que sea. La última imagen de Daniel, en la calle debajo de su casa, despidiéndose de nosotros al despertar de los muertos. Estaba feliz porque iba a volver a México. Más de una vez, estaba a punto de hacer las maletas e irme, pero al final, México sin Lisa no me convenció. Tal vez un día de estos emprenda el viaje a Australia que les aseguré que haría hace casi veinte años, mi hijo Lautaro está hablando de México. Dice que algún día nos iremos y tendremos caballos, armas de rayos y algunas máquinas voladoras. Tienes que contarme de tus hijos, el enano Mancera me dijo hace un año que tenías una hija a la que llamabas Clítoris, espero que no sea verdad. Oí que Ema Méndez se suicidó, oí que Edna estaba en un hospital de California y pesaba menos de treinta kilos.A veces pienso que Edna está muerta, que lleva muerta muchos años, aunque mi corazón me dice que está viva, no sé nada de Cuauhtémoc, de Peguero tampoco, no sé quién me dijo -quizás lo imaginé- que Piel Divina era un chulo en Nueva York. Cuando contactamos con la casa del poeta, su esposa nos informó que llevaba muerto más de un mes. La situación era tan sombría.

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